Medio Maratón de Madrid

Media Maratón de Madrid 2011El pasado domingo,día 3 de abril, corrí la media maratón de madrid.

La verdad es que me había preparado, sobre todo mentalmente, para esta carrera, aunque no he conseguido el objetivo de bajar algún kilito de más que tengo acumulado desde las pasadas navidades, y así haber podido ir más ligero y con ello conseguir un mejor tiempo, aunque a mis años es difícil mejorar marcas personales.

La noche anterior a la carrera estuve con mi mujer y unos amigos celebrando la buena racha profesional de uno de ellos, la verdad que en los tiempos que corren, y nunca mejor dicho, se hace muy necesario celebrar estos acontecimientos. Por tanto, cené bien, aunque procuré no beber mucho para estar en la mejor forma a la mañana siguiente.

Me levanté a la hora prevista, con cinco horas tan solo de descanso, y según me incorporé de la cama pensé, qué barbaridad estoy haciendo, pero me dije, si te lo propones, puedes.

Tenía pensado hacer un poco de precalentamiento antes de la carrera, como mandan lo cánones, pero no hizo falta, me equivoqué de estación de metro y en lugar de bajarme en Ibiza, me bajé en Sainz de Baranda, con lo que me puse ya a correr, dado que faltaba poco para la salida.

Ya en la carrera todo iba como debía, a mi ritmo y sin querer pisar el acelerador, bueno es un decir. Además el tiempo acompañaba, estaba nublado y no hacía mucho calor.

A la media hora pasé por nuestra Clínica, sentí a todos los que estamos en la misma como si me animasen desde el portal tan bonito que tenemos, ánimo, que queda poco.., cogí muchísima moral en esos momento, tuve un subidón de adrenalina que me duró toda la carrera.

En principio corrí con un chubasquero verde, el que llevo en la foto de la mano, haciendo juego con la camiseta que me estaba un poco pequeña, como se puede ver. A mitad de la carrera me tuve que quitar el citado chubasquero porque estaba empapado en sudor y ya estaba en el proceso de caida de las fuerzas.

La llegada a la meta, en el Retiro, fue muy dura. Me faltaban unos 700 metros y las piernas, primero una y luego la otra, empezaron a fallar, casi ni llego, pero finalmente crucé la meta.

Los días posteriores estuvieron llenos de agujetas y músculos doloridos, pero como dice una famosa canción “valió la pena”.

Miguel Alamillo

Última modificación de la web: 21 November 2017