Preguntas frecuentes sobre Bebes y la Visión

 

Articulo publicado la revista Embarazo Sano
Autor: Dr. Fco. Javier Hurtado Ceña

– ¿Qué síntomas deben tener en cuenta los padres para saber si su bebé (es decir, un niño menor de dos años) tiene un defecto visual?

Los niños que presentan un defecto de visión en los dos ojos lo manifiestan porque no miran directamente a los ojos, no mantienen la mirada fija, se acercan mucho a las cosas, fallan a la hora de coger algo pequeño…

El problema aparece cuando el defecto es sólo en un ojo porque el niño ve muy bien por el “ojo bueno” y no se queja de nada. Estos niños sólo pueden detectarse en una consulta oftalmológica o si los padres le tapan el ojo bueno y el niño llora (no ocurre si se le tapa el ojo malo).

En otros niños pueden verse manchas blancas dentro del ojo, que el niño aparece en las fotos con la cara girada siempre hacia el mismo sitio o nunca sale con los dos ojos rojos sino sólo con uno, parece que tuerce los ojos hacia dentro o hacia fuera, presenta un vaivén en los ojos o movimientos rápidos…

 

– Si los padres no sospechan nada ¿a partir de cuándo hay que llevar a un niño a realizarse una revisión?

Las revisiones a todos los niños han demostrado ser ineficaces y sobre todo ineficientes pero, si quisiera llevar a mi hijo a una revisión y no sospecho nada, lo ideal es hacerlo a los 4 años, cuando ya ha empezado a leer y colabora mejor en la consulta.

 

– Si los padres tienen algún defecto (miopía, astigmtismo, hipermetropía…) ¿deben adelantar esa primera revisión? En este caso, ¿cuándo hay que llevarle?

Aunque los datos varían en función de la edad y de la raza, la presencia de defectos de graduación en la población general es casi universal, necesitemos gafas o no. Nuevamente, esto no justifica que tengamos que llevar a la consulta a todos los niños sino que los padres con graduaciones altas en sus gafas (aproximadamente por encima de 1,5 dioptrías de hipermetropía, 1,5 de astigmatismo y 2 de miopía), antecedentes familiares de enfermedades oculares (glaucoma, desprendimiento de retina, enfermedades degenerativas de la retina…) o alguno de los signos que hemos descrito anteriormente son suficientes como para justificar una visita al oftalmólogo.

Si el motivo de la consulta es el antecedente en la familia, podemos esperar de nuevo a los 4 años.

Si sospechamos que algo no va bien, deberemos acudir cuanto antes, independientemente de la edad.

 

– Muchos padres no llevan a sus hijos porque piensan que es imposible saber si un bebé ve o no bien. Por favor, me gustaría que el doctor explicase qué pruebas se pueden realizar para conocer la visión de un niño pequeño.

Si el niño sigue los objetos que le mostramos, si mira cartones con dibujos o rayas que cambian de sitio, si coge bolitas pequeñas del suelo, si señala figuras muy tenues, dibujos o casitas pequeñas o si puede señalar la orientación de un “tenedor”, debemos suponer que lo ve.

Todos estos son test con distintos nombres propios pero evalúan lo mismo: la visión en un niño antes de que hable.

En niños de meses de edad, pueden realizarse pruebas objetivas muy parecidas al electroencefalograma (los potenciales evocados) pero se usan raramente. La mayoría de las veces confiamos en la exploración para “suponer” que un niño ve mal: si debería tener una hipermetropía de 2 y tiene 8, diga lo que diga el niño y tenga la edad que tenga, necesita gafas y ve mal.

 

 

Última modificación de la web: 11 September 2017