¿Qué es conjuntivitis?
Conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva que es la fina capa que cubre la parte blanca del ojo (esclera) y el interior de los párpados. También se conoce como “ojo rosado” por el color rosa o rojo que adquiere el ojo.
¿Cuáles son las causas de conjuntivitis?
La conjuntivitis puede ser infecciosa o no infecciosa.
Conjuntivitis infecciosa
Conjuntivitis vírica
La conjuntivitis vírica es la causa más común de conjuntivitis infecciosa en la población general y es más frecuente en verano. Usualmente empieza en un solo ojo y puede extenderse al otro causando ojo rojo y secreción.
Suelen presentar folículos y su duración es de aproximadamente tres o cuatro semanas. Su secreción es acuosa o mucosa y puede ir acompañada de otros síntomas de resfriado, gripe o infección respiratoria así como fiebre. A su vez puede ser:
1. Conjuntivitis adenovírica
El virus más comúnmente asociado es el Adenovirus y es muy contagioso, sobre todo las 2 primeras semanas y epidémica.
Existen 37 serotipos diferentes, puede ocurrir como conjuntivitis con poca sintomatología a cuadros que son fiebre faringoconjuntival y queratoconjuntivitis epidémica. Hoy en día disponemos de un test de diagnóstico en consulta.
Puede transmitirse por contacto directo con secreción de ojos, nariz o garganta de una persona infectada a través de tos o estornudos. También puede transmitirse a través del tacto mediante dedos u objetos contaminados o incluso agua de piscina contaminada.
2. Queratoconjuntivitis epidémica (serotipos 8 y 19)
Presenta una incubación de unos 4 a 10 días. Suele empezar unilateralmente y 2 o 5 días más tarde afecta al otro ojo.
Los síntomas son una conjuntivitis folicular, serosa, lagrimeo, edema en los parpados e inflamación conjuntival. Pueden existir infiltrados subepiteliales, que aparecen hacia el día 15 y pueden durar meses.
En el 90% de los casos presenta adenopatía preauricular algo dolorosa a la palpación y en algún caso pueden producirse pseudomembranas. Pueden producir fiebre faringoconjuntival.
3. Queratoconjuntivitis epidémica (serotipos 3, 5 y 7)
Afecta a personas más jóvenes, y aparece junto con fiebre y faringitis, aunque la afectación corneal es menos frecuente y no aparecen pseudomembranas. El tratamiento es el mismo que la queratoconjuntivitis.
Conjuntivitis bacteriana
La conjuntivitis bacteriana es la siguiente causa infecciosa más común y la responsable de la mayoría de los casos en niños. En cuanto a los síntomas, puede empezar en un solo ojo y extenderse al otro causando ojo rojo y secreción purulenta o mucupurulenta (amarilla-verde), sensación de ojos pegajosos y presencia de papilas pequeñas.
En adultos los gérmenes más comúnmente asociados son Estafilococos y Estreptococos. La conjuntivitis bacteriana en niños suele ser causada por Haemophilus influenzae, Streptococcus pneumoniae y Moraxella catarrhalis. El contagio se produce a través de contacto con dedos u objetos contaminados.
Además, ciertas condiciones pueden aumentar el riesgo de infección: alteración en la producción o drenaje de la lágrima, disrupción de la barrera natural epitelial, traumatismo, anormalidades en párpados y pestañas o estado de inmunosupresión.
Para su tratamiento, es importante lavar bien los ojos, además su oftalmólogo le planteará un tratamiento de antibióticos para su caso en particular.
Dentro de las conjuntivitis bacterianas podemos encontrar:
1. Conjuntivitis bacteriana hiperaguda
Aparece de manera brusca, empieza en un ojo y pasa enseguida al otro, con secreción amarillenta e inflamación conjuntival. En cuadros de este tipo se suelen hacer estudios de laboratorio para valorar el germen. Es importante lavar bien los ojos y el oftalmólogo planteará el tratamiento de antibióticos correspondiente.
2. Conjuntivitis bacteriana aguda o mucupurulenta
Generalmente son bilaterales y epidémicas, y no suelen superar los doce o quince días de duración, presentando una gran mejora en cuanto comienza un tratamiento antibiótico.
3. Conjuntivitis bacteriana crónica
Son aquellas conjuntivitis bacterianas con más de cuatro semanas de evolución, con síntomas molestos y pocos signos, siendo más intensa por la mañana. Suele estar asociada a ojo seco, blefaritis, dacriocistitis (infección del conducto lagrimal) o al abuso de tratamientos tópicos.
Conjuntivitis no infecciosa
Conjuntivitis alérgica
La conjuntivitis alérgica usualmente ocurre en ambos ojos como una respuesta inflamatoria ante alérgenos del ambiente como esporas de hongos o pólenes de árboles, hierbas o arbustos, polvo y caspa de animales.
Los signos y síntomas más característicos de las conjuntivitis alérgicas son picor leve ocular y periocular, lagrimeo, secreción acuosa, hiperemia (aspecto rosado de las conjuntivas), inflamación de los párpados y papilas y, a nivel general, estornudos y secreción nasal.
La evolución de los síntomas persiste mientras dure la estación de la alergia, unas veces con exacerbaciones o remisiones, variando según el clima y las actividades de los pacientes y empeorando con la exposición al polen o polvo específico.
Es más frecuente en niños y en primavera, final del verano e inicio del otoño. Los síntomas son ojo rojo, lagrimeo y picor y puede estar acompañada de otros síntomas alérgicos como secreción nasal, estornudos, garganta irritada o asma. Las personas con conjuntivitis alérgica casi siempre se frotan mucho los ojos.
Estas son algunas de las medidas de protección contra diferentes tipos de polen para aliviar la conjuntivitis alérgica:
- Evitar exposiciones
- Mantener las ventanas cerradas por la noche
- Disminuir las actividades al aire libre durante las 5 a 10 de la mañana (emisión de pólenes) y de 7 a 10 de la tarde (descenso del polen de lo alto de la atmósfera al enfriarse el aire).
- Permanecer el mayor tiempo posible dentro de casa durante los días de mayores concentraciones de polen
- Evitar cortar el césped o tumbarse en él.
- Ponerse gafas antipolen.
- Mantener las ventanillas del coche cerradas cuando viaje.
- Compresas frías
- Antihistamínicos sistémicos
- Antihistamínicos tópicos
- Antiinflamatorios dependiendo de los casos
- El tratamiento lo valorará el oftalmólogo dependiendo de cada caso.
Conjuntivitis química o irritativa
La conjuntivitis química o irritativa se produce por contacto directo con sustancias químicas como el agua clorada de la piscina, champú, contaminantes del aire o medicamentos de uso tópico.
¿Cuáles son los síntomas de la conjuntivitis?
- Hiperemia: se trata de una dilatación de los vasos sanguíneos locales, causando ojo rosado o rojo
- Secreción ocular:
- Acuosa: lagrimeo, secreción blanquecina.
- Mucosa: hilos blanquecinos.
- Purulenta: secreción amarillo-verdosa y abundante.
- Mucopurulenta: secreción amarillenta, ojos pegajosos.
- Papilas: estructuras de aspecto prominente en torno a un eje vascular.
- Folículos: estructuras redondeadas, traslúcidas rodeadas de un entramado vascular.
- Membranas y pseudomembranas formadas por la fibrina en las secreciones.
- Picor o ardor
- Edema: engrosamiento de la conjuntiva.
- Sensación de cuerpo extraño
- Párpados pegados debido a demasiada secreción ocular, especialmente por las mañanas
- Sensibilidad a la luz aumentada
- Visión borrosa
- Hemorragias subconjuntivales: son pequeñas hemorragias que se forman bajo el epitelio subconjuntival.
¿Cuánto dura y cómo se trata la conjuntivitis?
El tratamiento de la conjuntivitis depende de la causa pero ciertas medidas son comunes:
- Limpieza en una sola dirección, desde la nariz hacia afuera, con toallitas o gasas desechables y descartarlas después de cada uso para evitar el contagio del otro ojo y prevenir reinfección.
- Usar lágrimas artificiales para mejorar la lubricación de los ojos
- Uso de compresas frías para aliviar la inflamación y molestias
- Higiene de manos y de todo lo que este en contacto directo con los ojos: fundas de almohada, toallas.
- Evitar uso de maquillaje
- No usar lentes de contacto
Los síntomas de conjuntivitis vírica usualmente aparecen a las 24-72 horas del contagio. Al ser una enfermedad vírica autolimitada, con o sin tratamiento, la enfermedad seguirá su curso natural empeorando los síntomas durante la primera semana, luego estabilizándose y mejorando sobre la segunda o tercera semana.
La conjuntivitis bacteriana suele durar entre 7 y 10 días. La mayoría de los casos son autolimitados pero algunos requieren tratamiento antibiótico tópico para reducir el tiempo de duración de la enfermedad.
La conjuntivitis alérgica mejora al retirar el alérgeno causante de la enfermedad y requiere tratamiento, para aliviar los síntomas, con antihistamínicos tópicos y en algunos casos con corticoides de superficie tópicos o antihistamínicos orales.
¿Cómo se puede prevenir la conjuntivitis?
- Evitar contacto con personas infectadas
- Evitar contacto mano-ojo
- Evitar usar cosas de personas infectadas
- Higiene frecuente de manos con agua y jabón
- Usar toallas limpias para la cara
- Limpieza de áreas para mantenerlas libres de polvo y alérgenos.
Resumen
Conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva que es la fina capa que cubre la parte blanca del ojo (esclera) y el interior de los párpados.
Puede ser muy contagiosa cuando es causada por un virus o bacteria. También puede ser alérgica.
En algunos casos, se pueden recetar antibióticos tópicos para la conjuntivitis bacteriana. Para la conjuntivitis alérgica, los antihistamínicos tópicos pueden ayudar a calmar el picor. La conjuntivitis infecciosa suele curar sin tratamiento en 2-3 semanas, sin embargo, algunos casos pueden durar más tiempo dependiendo de la causa.
Existen diagnósticos diferenciales y posibilidad de complicaciones. Es importante consultar a tu oftalmólogo para un correcto diagnóstico y tratamiento, pide cita ahora en Clínica Rementería y te ayudaremos a determinar el tipo de conjuntivitis y cómo abordarlo.
